Canena – Jaén

El municipio jienense de Canena es uno de los pueblos que conforman la comarca de “La Loma”. Su altitud con respecto al nivel del mar hace del clima de Canena un micro-clima específico típico de La Meseta, aunque sin llegar a los extremos más fríos de esta debido a su condición septentrional.

Los casi quince kilómetros cuadrados de este pequeño pueblo andaluz se dedican en su práctica totalidad al cultivo del olivo y por ello, esta población y toda la comarca a la que pertenece, centran en el aceite de oliva su actividad básica y casi única. Siendo esto cierto, Canena cuenta con un interesante patrimonio monumental que lo hace apetecible al visitante. Así, cuenta con un Castillo-palacio renacentista de magnífica conservación, próximo en edad a la Iglesia parroquial. Un molinillo de la etapa romana, ejemplo de la ingeniería hidráulica de la época, que también produjo el Balneario de San Andrés, activo como tal hasta el siglo XIX, y transformado en hotel en la actualidad.

La economía canenera se circunscribe básicamente al cultivo del olivar y a la faceta industrial de la producción y comercialización del aceite de oliva, a través de las dos cooperativas agrícolas que hay en la población.

La práctica totalidad de la producción olivarera de Canena se centra en la variedad “Picual”. Esta variedad es la principal que se cultiva, no sólo en la provincia de Jaén, sino también en España. Se llama así por una pequeña punta que tiene la aceituna en su extremo inferior, en forma de pico. El olivo de esta aceituna es un árbol vigoroso, resistente a las heladas y productor de un fruto con altísimo rendimiento en la producción de aceite.